La hazaña de Franco Bianco

18 junio 2014, 16:06 hrs
Punta Arenas. 18 junio 2014. Franco Bianco, nació el 28 de Mayo de 1909 en Punta Arenas, en el hogar formado por los inmigrantes italianos, Serafino Y Marina Bianco, Sus estudios los realizó en el antiguo colegio Salesiano San José. Este joven veinteañero, siguió con admiración las hazañas aéreas de Gunther Plüschow, antiguo Oficial de la Armada Imperial de Alemania, que en 1928 inició una serie de operaciones exploratorias sobre el sector central de Magallanes, la Cordillera  Darwin y el archipiélago austral de la Tierra del Fuego hasta el Cabo de Hornos, luego sobre Última Esperanza, el Macizo Paine y la parte austral del Campo de Hielo Patagónico Sur. Fue precisamente de Plüschow, de quien recibió la inspiración que lo llevaría al aprendizaje aeronáutico.
 
Entre 1920 y 1930, la  provincia de Magallanes sufría las consecuencias del aislamiento, las que se expresaban en la incomunicación, el deficiente abastecimiento, el atraso en aspectos referidos al desarrollo y la poca integración con el resto del país. En ese contexto, la vía aérea era una posibilidad cierta que brindaba la modernidad tecnológica y que había que aprovechar para mejorar las comunicaciones, pero era necesario encontrar la ruta ideal para que el mismo resultase. 
 
Es así, que a Gunther Plüschow, le cabe un mas que meritorio reconocimiento no tan solo por las exploraciones que realizó, sino también por que fueron éstas, las que le dieron las pistas a Bianco, para el trascendental vuelo que realizaría a Santiago. En ellas, Plüschow, dejó plasmada la ruta que se debería seguir para unir ambas ciudades, las que deberían situarse principalmente por la Cordillera de los Andes Patagónicos.
 
Hombre de recursos como era Bianco, se hizo de un avión que le permitiría desarrollar una velocidad de 200 Kilómetros por hora a unos 1000 pies de altura. El diseño aerodinámico del aparato, su tren de aterrizaje fijo y el buen sistema de frenos que tenía, lo hacía ideal para intentar la travesía.
 
El domingo 06 de junio de 1936, Franco Bianco, se subió a su avión Saturno y se preparó para partir. Era muy temprano y todavía estaba oscuro. Enfiló su avión hacia la pista en la que al final de la misma se encontraban 2 fogatas encendidas que indicaban el límite del despegue. Momentos después, el Saturno se elevó con rumbo a la precordillera de última Esperanza.
 
Volando en sus inicios a 2500 metros de altura, su primer objetivo fue cruzar diagonalmente la cordillera en el sector del Lago General Paz, pero ahí enfrentó sus primeros riesgos, encontrando el camino completamente cerrado por enormes nubes que abarcaban desde el mismo pie de las montañas hasta los 5000 o 6000 metros de altura, lo que lo obligó a buscar claros para poder seguir rumbo a Puerto Montt. Cruzó también, numerosos chubascos de agua y nieve que hacían muy difícil la navegación en las alturas. En fin, un viaje lleno de obstáculos, pero que no lo hacía desistir para cumplir su objetivo. 
 
A las 17:15 horas y después de casi 10 horas de vuelo, el Saturno aterrizaba en el aeródromo de la Chamiza.
 
El 07 de Junio, un día después de iniciado el raid, Bianco, reemprendió el vuelo con destino a Santiago en condiciones poco favorables de tiempo, lo que lo obligo a aterrizar en un potrero cerca de Purranque. Espero 45 minutos y retomó el vuelo, pero a la altura de Loncoche, nuevamente se hizo imposible, por lo que decidió volver a Puerto Montt.
 
El 08 de Junio muy temprano en la mañana, Bianco reanudó su vuelo. Las condiciones le eran tremendamente favorables y de esta forma siguió la ruta visual del ferrocarril central. Ya por la tarde este día, aterrizaba sin novedad en el aeródromo de Los Cerrillos. Bianco lo había hecho. Había cumplido el sueño de unir Magallanes con el resto del país. El triunfo de Bianco, fue el triunfo de la entonces provincia de Magallanes.
 
Fue tanta la repercusión de la hazaña que había realizado este intrépido aviador, que fue recibido por el Presidente de la República de la época, Don Arturo Alessandri. Bianco se hizo acompañar por el Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea, General Diego Aracena.   
 
Ansioso por regresar a Punta Arenas a festejar con los suyos y apenas tenido la autorización para sobrevolar suelo argentino, Bianco levantó vuelo el día 23 de Junio, en demanda de la Cordillera de los Andes, la que logró cruzar con éxito a la altura del Cristo Redentor, aterrizando en Mendoza esa misma mañana para abastecerse de combustible. 
 
Nuevamente emprendió el vuelo con destino a Buenos Aires, pero obligadamente tuvo que aterrizar a 100 kilómetros de la capital Argentina. En ese lugar esperó pacientemente que las condiciones atmosféricas le fueran favorables. 
 
Así nuevamente, Franco Bianco comenzó el viaje de retorno hasta llegar a Punta Arenas el 8 de Julio de 1936, mas de un mes después de haber iniciado la travesía. Bianco, había logrado realizar el primer vuelo en solitario ida y vuelta a Santiago.
 
En Bahía Catalina, una multitud aguardaba al Héroe, el que una vez aterrizado en el sector antes mencionado, prácticamente fue sacado a la fuerza de la cabina y levantado en vilo por el público delirante hasta el hangar donde estaban las autoridades.
 
Ernesto Pisano Alcalde de la época, le hizo entrega de una medalla de oro en la que se había grabado la frase, “La Municipalidad de Magallanes a Franco Bianco, Raid Aéreo Magallanes-Santiago”.
 
El joven Franco Bianco, piloto y Héroe nacional, se convertía así en el mejor ejemplo de la capacidad y potencia creativa de una comunidad que demostraba a su modo, la fuerza de su nacionalidad, siendo reconocido, aclamado y honrado como un Héroe civil de la chilenidad magallánica y recordado para la posteridad como tal.
 

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