Universidades estatales: hasta en un 43% ha bajado la matrícula en cinco planteles

17 julio 2017, 12:07 hrs
Santiago. 17  julio 2017.  La baja matrícula en las universidades estatales ha sido tema de debate, y de acuerdo a un estudio de Acción Educar, cinco de estos planteles han perdido matrícula en los últimos 10 años. El caso más serio es la U. Tecnológica Metropolitana (Utem). Allí, desde 2007 a 2016 la matrícula bajó en un 43%; la U. Arturo Prat un 36%, la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (Umce) un 22% y la Universidad de Valparaíso un 11%.
 
Para Raúl Figueroa, director Ejecutivo de Acción Educar, las diferencias de matrículas al interior del Consorcio de Universidades del Estado de Chile (Cuech) demuestran que “hay diferencias entre los planteles estatales, por lo que no es correcto darles un tratamiento único ni es adecuado pensar que todas son iguales”. Según Figueroa, hay instituciones más complejas, con distintos niveles de calidad, lo que explicaría por qué hay planteles menos atractivos para los jóvenes, lo que se traduciría en una pérdida de matrícula.
 
Los planteles estatales tienen un 27% de la matrícula del sistema universitario y un 15% del sistema total, lo que preocupa a los rectores.
 
Aldo Valle, rector de la U. de Valparaíso, señaló que en algunos planteles hubo una baja porque “cuando las instituciones intentaron por sí mismas expandir su matrícula, se encontraron con que no había financiamiento público y se vieron en la obligación de reducir su matrícula”.
 
En el caso de su plantel, Valle explicó que hay una necesidad permanente de ajustar el ingreso a las capacidades de infraestructura y financiamiento. “A Medicina postulan más de 500 jóvenes, la mayoría con puntajes sobre 700, pero podemos dejar a 80 porque tenemos que disponer de campos clínicos y resulta que los servicios públicos nos cobran”.
 
Desde la Utem, en tanto, explicaron que se hizo una focalización de la oferta académica en la Región Metropolitana, lo que implicó el cierre planificado de sedes. Además, se priorizó la oferta académica diurna y con ingreso PSU, por lo que hubo una disminución de la oferta vespertina y hubo un rediseño de la oferta académica pertinente a las necesidades sociales, lo que llevó al cierre de algunos programas de pregrado.
 
Según la institución, todas estas medidas permitieron que se acreditara por cuatro años. También, señalaron que hay un plan de desarrollo que contempla fortalecer la oferta de programas académicos.
 
Por otro lado, el estudio muestra que hay planteles que sí han logrado subir su matrícula. Uno de ellos es la U. de Los Lagos, que desde 2007 a 2016 aumentó en un 104%. Este plantel, sin embargo, alcanzó a tener más de 12 mil alumnos, en comparación con los 9 mil que tiene ahora. Al respecto, el rector del plantel, Oscar Garrido, explicó que hubo un par de años en que la casa de estudios estuvo desregulada y abrió planteles en todo el país, pero que “eliminamos varias sedes y nos concentramos en la calidad.
 
Eso nos permitió subir la acreditación”. En comparación al 2007, el plantel tiene 4 mil alumnos más y según Garrido, se debe a la estrategia que ha aplicado la universidad. “Hemos reemplazado carreras que, desde el punto de vista de los estudiantes, estaban agotadas y ahora tenemos programas con más demanda”, dijo Garrido, quien agregó que otro factor ha sido el desarrollo de un proyecto inclusivo.
 
Con todo, los rectores critican que el proyecto de ley, que está siendo discutido en la Cámara, no contemple un articulado para mejorar la matrícula del Cuech.
 
En esa línea Valle sostuvo que el proyecto no tiene el propósito de aumentar la matrícula porque “no considera un financiamiento para invertir en infraestructura o en recursos para el aprendizaje”.
 
Garrido, en tanto, dijo que “hay que fortalecer el sistema público para garantizar que el sistema sea mixto, no podemos tener el 15% de la matrícula total”.
 
Por otro lado, Figueroa dijo que no puede ser el objetivo de una política pública el aumento de la matrícula en los planteles estatales. “En un sistema diverso que se funda en la libre elección de los estudiantes, cualquier política que apunte a forzar el aumento de matrícula estatal es contraria a la libertad de elección y al desarrollo de un sistema diverso”.

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